Durante la gestión de Fernando Orihuela al frente del Gobierno Regional de Junín, uno de los proyectos orientados a fortalecer la infraestructura vial y la capacidad de respuesta de la región fue la renovación e implementación del pool de maquinaria pesada.
La decisión buscaba resolver un problema concreto: Junín necesitaba mayor capacidad propia para intervenir carreteras, atender emergencias, mejorar vías productivas y reducir la dependencia de maquinaria contratada a terceros.
Maquinaria renovada después de décadas
De acuerdo con información oficial del Gobierno Regional Junín, el pool de equipos mecánicos de la institución no había sido renovado durante aproximadamente 30 años. Durante la gestión de Fernando Orihuela se impulsó su modernización mediante dos etapas de adquisición.
En conjunto se incorporaron 39 equipos de última generación, con una inversión superior a los S/ 33 millones.
El primer pool representó aproximadamente S/ 15.7 millones, mientras que el segundo demandó alrededor de S/ 18.07 millones.
Entre los equipos adquiridos se encontraban:
- Motoniveladoras.
- Excavadoras sobre orugas.
- Cargadores frontales.
- Rodillos lisos vibratorios.
- Tractores sobre orugas.
- Camiones cisterna.
- Camiones volquete.
- Tracto-cama bajas.
- Mixers.
- Planta de concreto móvil.
- Camiones con tanque imprimador de asfalto.
Parte de la nueva maquinaria incorporó además sistemas GPS para el seguimiento de sus labores.
Menor dependencia de terceros y ahorro para la región
Contar con maquinaria propia permitió que determinadas intervenciones pudieran ejecutarse directamente, disminuyendo la necesidad de contratar equipos externos.
Un ejemplo se produjo durante el mejoramiento de las vías alternas de la Carretera Marginal Sangani–Pichanaqui.
Durante la presentación del pool en la Selva Central, Fernando Orihuela informó que emplear la nueva maquinaria permitiría generar un ahorro aproximado de S/ 800 mil en aquella intervención, precisamente porque ya no sería necesario contratar a terceros para realizar determinadas labores.
La adquisición, por lo tanto, no representaba únicamente la compra de vehículos y equipos. Permitía incrementar el patrimonio regional y dejar instalada una capacidad operativa para futuras obras y emergencias.
Maquinaria trabajando en las carreteras de Junín
El pool fue utilizado posteriormente en diferentes puntos de la región.
Uno de los casos documentados fue la carretera Vilcacoto–Acopalca (JU-108), al este de Huancayo.
En esta vía se realizaron trabajos de afirmado utilizando cargador frontal, dos volquetes, motoniveladora, rodillo liso vibratorio y cisternas.
La intervención comprendió aproximadamente 10.4 kilómetros y, según información oficial, beneficiaba a más de 10 mil habitantes de poblados de la zona.
La maquinaria también fue incorporada en proyectos viales desarrollados bajo administración directa, permitiendo utilizar recursos propios del Gobierno Regional en las etapas constructivas de diferentes obras.
Una herramienta para fortalecer la agricultura
En una región como Junín, mejorar una carretera rural significa mucho más que mejorar el transporte.
Significa permitir que un agricultor pueda trasladar con mayor rapidez su producción de café, cítricos, kion, papaya, papa u otros productos hacia los mercados.
Precisamente uno de los objetivos señalados durante la implementación del pool fue mejorar las vías utilizadas por los productores y facilitar que sus cosechas pudieran llegar de manera más rápida a los centros de comercialización.
Esta visión fue especialmente importante para la Selva Central, donde Satipo y Chanchamayo tienen una extensa red de carreteras, caminos vecinales y vías productivas que además son afectadas periódicamente por lluvias, huaicos y derrumbes.
Capacidad para responder ante emergencias
La maquinaria pesada también cumple una función estratégica durante las emergencias.
Cuando un huaico, deslizamiento o derrumbe bloquea una carretera, cada hora que una comunidad permanece incomunicada puede afectar el traslado de alimentos, pacientes, pasajeros y producción agrícola.
Por ello, contar con excavadoras, cargadores, motoniveladoras, tractores y volquetes propios permite incrementar la capacidad de respuesta del Gobierno Regional ante este tipo de situaciones.
El segundo pool estuvo especialmente orientado a fortalecer las intervenciones en la Selva Central y contribuir al mantenimiento, ampliación y recuperación de caminos vecinales, ramales y carreteras productivas.
Infraestructura que permanece al servicio de Junín
Uno de los aspectos más importantes de esta inversión es que la maquinaria adquirida constituye patrimonio del Gobierno Regional.
Las obras terminan, pero la maquinaria permanece y puede continuar siendo utilizada en nuevas carreteras, emergencias, mantenimientos y proyectos desarrollados en coordinación con municipalidades y comunidades.
La renovación del pool de maquinaria pesada impulsada durante la gestión de Fernando Orihuela significó recuperar una capacidad operativa que no había sido modernizada durante décadas.
Más que una compra de equipos, representó una herramienta para reducir costos, acelerar intervenciones y conectar mejor a las comunidades de la sierra y la Selva Central.
Porque cerrar las brechas de desigualdad en Junín también significa garantizar que una comunidad, por más alejada que se encuentre, tenga caminos que le permitan conectarse, producir y desarrollarse.
Fernando Orihuela: experiencia de gestión y resultados para Junín.